
Durante las últimas décadas del siglo XIX, el estudio del antiguo Egipto experimentó una transformación profunda gracias a nuevas campañas arqueológicas y a una creciente preocupación por la conservación del patrimonio histórico. En ese contexto destacaron figuras como el egiptólogo francés Gaston Maspero y el arqueólogo italiano Alessandro Barsanti, cuyo trabajo en Saqqara permitió documentar numerosos hallazgos, entre ellos las pequeñas estatuillas funerarias conocidas como ushebtis.
El nacimiento de la egiptología moderna
El desarrollo de la egiptología como disciplina científica estuvo estrechamente ligado a las grandes excavaciones realizadas en Egipto a partir de la segunda mitad del siglo XIX. En esos años comenzaron a establecerse métodos más sistemáticos de documentación, catalogación y conservación de los objetos hallados en los yacimientos arqueológicos.
Una de las figuras centrales de este proceso fue el egiptólogo francés Gaston Maspero (1846–1916). Como director del Servicio de Antigüedades de Egipto y del Museo de El Cairo, Maspero desempeñó un papel fundamental en la organización de excavaciones y en la protección de numerosos yacimientos arqueológicos. Durante su mandato se produjo uno de los descubrimientos más célebres de la egiptología: el escondite de momias reales de Deir el-Bahari, que permitió preservar los restos de faraones tan importantes como Seqenenra Taa, Seti I o Ramsés II.
Alessandro Barsanti y la conservación de los monumentos
Junto a Maspero trabajaron diversos especialistas europeos implicados en excavaciones y restauraciones. Entre ellos destacó el arquitecto y arqueólogo italiano Alessandro Barsanti (1858–1917), quien desarrolló gran parte de su carrera en Egipto.
Barsanti participó en excavaciones en enclaves fundamentales como Saqqara y Heliópolis y llevó a cabo importantes trabajos de restauración en monumentos emblemáticos como la pirámide de Unas y el complejo de la pirámide escalonada de Djoser.
Su labor fue especialmente relevante en la consolidación estructural y en la documentación arquitectónica de estos complejos, contribuyendo a que pudieran ser estudiados y preservados para las generaciones futuras.
Saqqara y los objetos del mundo funerario
Las campañas arqueológicas de finales del siglo XIX permitieron recuperar una enorme cantidad de objetos procedentes de contextos funerarios. Entre ellos destacan los ushebtis, pequeñas estatuillas depositadas en las tumbas para acompañar al difunto en el Más Allá.
Según las creencias del antiguo Egipto, estas figuras debían responder mágicamente en lugar del fallecido cuando se le requiriera realizar trabajos en los campos de Osiris. Por esta razón, muchas tumbas contenían decenas o incluso centenares de ushebtis.
El ushebti del general Padj-Horem-Hab
Un interesante ejemplo de este tipo de objeto es el ushebti perteneciente al general Padj-Horem-Hab, fechado en el Periodo Tardío del antiguo Egipto (dinastías XXVI–XXVII, aproximadamente entre 664 y 525 a. C.).
La figura está realizada en fayenza vidriada de tonalidad azul claro y decorada con jeroglíficos en azul más oscuro. Representa al difunto en forma momiforme, con peluca tripartita y las manos cruzadas sobre el pecho sosteniendo los instrumentos agrícolas simbólicos característicos de estas estatuillas funerarias.
Una inscripción jeroglífica vertical identifica al personaje como “Padj-Horem-Hab, general, hijo de Bastet-herti”, aportando información directa sobre el propietario original de la pieza.
Excavaciones cerca de la pirámide de Unas
Este ushebti procede de excavaciones realizadas hacia 1890 en las proximidades de la pirámide del faraón Unas, en la necrópolis de Saqqara, dentro del contexto de las campañas arqueológicas impulsadas durante el periodo en que Gaston Maspero dirigía el Servicio de Antigüedades.
La pieza fue restaurada por Alessandro Barsanti a finales del siglo XIX, lo que refleja el papel fundamental que estos especialistas desempeñaron no solo en la excavación de los yacimientos, sino también en la preservación material de los hallazgos arqueológicos.
Pequeñas figuras, grandes historias
Más allá de su valor artístico, los ushebtis constituyen un testimonio directo de las creencias funerarias del antiguo Egipto y de la importancia que se otorgaba a la vida después de la muerte.
La trayectoria de piezas como esta también refleja la propia historia de la egiptología. Desde su descubrimiento en las campañas arqueológicas de finales del siglo XIX hasta su estudio en colecciones y galerías especializadas, estos objetos continúan aportando información sobre la sociedad, la religión y las prácticas funerarias del antiguo Egipto.
Nota sobre la pieza
El ushebti del general Padj-Horem-Hab conservado en Ifergan Gallery constituye un ejemplo representativo de las producciones funerarias del Periodo Tardío egipcio y un testimonio directo del contexto arqueológico de Saqqara en el que fue descubierto a finales del siglo XIX.
Para más información sobre la pieza puede consultarse su ficha completa en nuestra web.



