Descripción
Esta escultura realizada en bronce representa a un personaje femenino en actitud de marcha, con el brazo izquierdo extendido a lo largo del cuerpo y el derecho en el pecho. Se encuentra vestida con un vestido largo y ajustado y portando sobre su cabeza la corona roja del bajo Egipto.
Representa a la diosa egipcia Neith, una de las divinidades más antiguas y complejas del Antiguo Egipto. Venerada originalmente como una feroz diosa de la caza y la guerra en el Delta del Nilo, su figura evolucionó hasta convertirse en la “Madre de los Dioses”, una entidad creadora que, según la tradición, dio a luz al sol, Ra.
En las representaciones arqueológicas, como la que aquí se exhibe, Neith suele portar la Corona Roja, vinculándola directamente con la ciudad de Sais. Su papel como “inventora del tejido” le otorgó una función vital en el ámbito funerario: ella era la encargada de proveer el lino para las vendas de las momias, protegiendo así el cuerpo del difunto en su tránsito al más allá.
Por su sabiduría y antigüedad, Neith actuaba a menudo como árbitro en las disputas entre los dioses, manteniendo el equilibrio del cosmos. Su naturaleza polifacética hizo que, siglos más tarde, los griegos la identificaran con la diosa Atenea.

















