loader image

Figura egipcia de bronce representando un Ibis, Periodo Tardío, 664-30 a.C.

Conservación:  Conjunto integrado por cuatro piezas originales. Presenta un estado de conservación óptimo, a excepción de la pérdida de la cola.
Material:  Bronce
Dimensiones:  10 x 6,5 cm
Procedencia:  Antigua colección del Dr. Hans Halter, Suiza, antes de 1966. En la UE desde 2006; adquirido en casa de subastas de Alemania, 2025

Price:

Consultar
Categoría Etiqueta

Descripción

Los ibis son aves consideradas sagradas en el Antiguo Egipto, ya que se asimilaban al dios Thoth, el dios que fue el pacificador de los conflictos entre Horus y Seth y sanador del ojo de Horus. También se asociaba con uno de los elementos del ser humano, el Aj, que es como la luz del cuerpo, representado por esta ave.

El ibis era objeto de veneración religiosa en el antiguo Egipto y estaba asociado a la deidad Djehuty -que significa “El que es como el ibis”– o también llamada en griego Thot. Se le responsabiliza de la sabiduría, el conocimiento, la escritura, las matemáticas, la medición y el tiempo, así como de la luna y la magia, siendo una de las tres divinidades más importantes del panteón egipcio, ya que su adoración se extendió desde el período Pre-Dinástico (6000-3150 a.C.) hasta el período Ptolemaico (323-30 a.C.).

Thot fue el encargado de promulgar las decisiones de los dioses, de registrarlas por escrito y de hacer que se cumplieran. Como guardián de los registros de los dioses, Thot llevaba cuenta de los días de los seres humanos. Estaba investido de numerosas responsabilidades en la administración del mundo como por ejemplo cuando intervenía al lado de Osiris y Anubis en el Salón de la Verdad como el escriba que ha llevado las cuentas de la vida del alma del difunto y registrando el resultado del peso del corazón contra la pluma de la verdad. En la compleja iconografía del juicio de Osiris, pese a que en múltiples ocasiones aparece la figura de Thot como el encargado de la verificación del veredicto, la manipulación de la balanza se sitúa siempre en manos de Anubis.

Ir arriba