loader image

Ánfora romana tipo Beltrán IIB de terracota, Época Imperial, Siglos I-II d.C.

Conservación:  Buen estado de conservación
Material:  Terracota
Dimensiones:  140 cm
Procedencia:  Colección Hamada, 1960-1970 / Galería Arqueológica, España, 2014
Exhibida:  Ifergan Collection, Málaga (2018-2020)

Price:

Consultar
Ref fcr060 Categoría Etiquetas ,

Esta ánfora presenta un cuerpo alargado en forma de pera (piriforme) invertida, que se ensancha progresivamente hacia la base antes de estrecharse en el pivote. A diferencia de la variante IIA, la IIB tiene un cuello más estrecho y alargado, a menudo con un perfil ligeramente hiperbólico que le otorga una silueta más elegante. El borde es exvasado (hacia afuera) y suele presentar una sección triangular o redondeada, diseñada para facilitar el sellado con tapones de cerámica o cal. Posee dos asas de sección ovalada que se curvan desde la parte superior del cuello hasta el hombro de la pieza. Termina en una punta sólida o “pivote” que permitía clavar el ánfora en la arena de las bodegas de los barcos o en el suelo de los almacenes para mantenerla erguida.

La Beltrán IIB deriva directamente de las formas Dressel 7/11 del Alto Imperio. Estas, a su vez, son herederas de los envases púnicos tardíos que se utilizaban en el sur de Hispania para el comercio de salazones mucho antes de la llegada de Roma. En toda la costa de la Bética (Andalucía), los romanos no inventaron una industria nueva, sino que adoptaron y estandarizaron los centros de producción fenicios ya existentes. La forma de “huevo” o piriforme con pivote, característica de la Beltrán IIB, responde a una tradición de siglos de diseño para el transporte marítimo de derivados del pescado, una especialidad fenicia. Aunque la variante de Malaka es famosa, la Beltrán IIB se produjo en otros puntos de la costa bética, como la Bahía de Cádiz o la zona de Algeciras, manteniendo siempre ese ADN de diseño de influencia semita adaptado a las necesidades comerciales del Imperio Romano.

Ir arriba